ES TIEMPO DE DEFINICION:
EL SECRETARIO DE GOBIERNO SE REAFILIA AL PRI
María Elena Roca Guzmán
“Voy afiliarme al PRI atendiendo una invitación de Edel Álvarez Peña, presidente del Comité Estatal del Revolucionario Institucional, realmente es una reafiliación debido a que en el pasado forme parte de esta organización política -de 1972 a 1978- etapa en la cual participe en diversas actividades con: Demetrio Ruiz Malerva, Edmundo Martínez Aleta, Ángel Leodegario Gutiérrez Castellanos, Dante Delgado Rannauro y Fernando Córdoba Lobos”. Afirmó Reynaldo Escobar Pérez, Secretario General de Gobierno.
Las definiciones políticas de Reynaldo Escobar Pérez y el significado que tienen en función de su cargo actual, fueron el eje nodal de una entrevista al funcionario, en la Secretaría General, amplia oficina del palacio de gobierno que emula bien al espacio político que tiene.
“En 1988 la Corriente Democrática a través de Porfirio Muñoz Ledo –que es mi amigo- me invito a incorporarme y seguir al Ingeniero Cuauhtemoc Cárdenas, trabajamos en la fundación del PRD, fui candidato a la presidencia municipal de Jalapa, antes había sido diputado local por el PRI, suplente de Ignacio Morales Rebolledo y luego propietario, al cubrirlo un año en la legislatura, del primer periodo de Agustín Acosta Lagunes”. Inició, el excatedrático universitario, en un tono mesurado que abrió la posibilidad de seguirlo cuestionando sobre esas vivencias partidistas que dan forma a un capital simbólico que puede capitalizar o que se le pueden revertir.
-¿Qué aspectos propiciaron su transito por los partidos?
-Había expectativas que se plantearon al interior del Revolucionario Institucional, que no se cumplieron, debido a que la tecnocracia llegó a dirigir esta organización política, desplazando a la Corriente Democrática, que en ese momento era la más adecuada para encabezar al PRI, por eso, decidimos formar una nueva propuesta, la cual no ha funcionado de la manera en que sus creadores lo esperábamos, por diversos factores, uno de los más importantes es que al formarse con diversas corrientes políticas, no ha podido amalgamar, una unidad que genere un partido consolidado. De manera particular recibí el rechazo de algunos grupos que impidieron y limitaron ese propósito. Por otra parte, nunca milité en Convergencia, la participación que tuve fue como candidato externo de cinco organizaciones políticas, la enunciada y las siguientes: PT, Partido Verde Ecologista, PAS y Democracia Social, es decir, un frente partidista amplio con el cual contendí por segunda vez a la alcaldía de Jalapa y gané en el dos mil.
-Los cambios partidistas. ¿Le generan problema como Secretario de Gobierno, para tejer redes con la oposición y con los mismos priístas?
-Cada cual es libre de afiliarse al partido y asociación que le parezca, es una garantía constitucional; En el ámbito federal, el secretario de Gobernación pertenece al PAN; en cada uno de los estados los Secretarios de Gobierno, tienen una pertenencia partidista; lo mismo sucede en el municipio. Durante algún tiempo me mantuve sin partido, sin embargo es un momento de definición: En el PRI milita y es guía moral Fidel Herrera Beltrán, quien me ha dado la oportunidad de desempeñar el cargo que actualmente ocupó, por tanto, siendo congruente he aceptado el regresar a esta organización política.
-En la coyuntura del año pasado: ¿Cuáles fueron los aspectos que lo posicionaron para ser el secretario de Gobierno?
-El gobernador Fidel Herrera Beltrán, conoció mi trabajo como alcalde de la capital del estado, la actividad que he desarrollado como abogado y mi paso por las aulas como catedrático universitario; sin embargo habría que preguntarle a él sobre mi designación, aunque tengo la certeza que fue por la valoración que hizo de mis actividades en la alcaldía de Jalapa. Mi responsabilidad actual generó este año que tomara el camino y paso del ejecutivo estatal para no quedarme atrás. Al principio cometí algunos errores que fueron motivo de llamados de atención por parte del gobernador, motivo por el cual entendí cual es el papel que debo jugar y me he condicionado en los actos y el trabajo, estoy al pendiente de lo que sucede en el estado para lograr acuerdos y en un momento dado tomar las decisiones adecuadas.
-Considerando la “autonomía” de los municipios, donde las cuentas solamente se rinden a la ciudadanía ¿Qué siente después de haber sido su propio jefe, ahora ser subordinado?
-Extraño, al inició no me acoplaba, solía manejarme de manera autónoma, sin considerar que tenía un jefe, el cual guía y conduce la política en el estado, pero ya aprendí y superé mi error. Actualmente las actividades cotidianas que desarrolló como secretario de Gobierno, como diría Reyes Heroles, “No se ven pero se sienten” y es a partir de ellas que el gobernador tiene la garantía de que puede hacer un gobierno itinerante y que en donde se encuentre puede llamar porque tengo la obligación de informarle lo que sucede en la entidad, a cualquier hora y en cualquier día.
-En medio de tantas actividades, en las que generalmente no se establece una interacción directa con la sociedad ¿Dónde quedó ese Reynaldo populachero que le gusta convivir con los ciudadanos?
-Se está capacitando, aprovechando la oportunidad que le da el gobernador, para ampliar su acervo de conocimientos sobre el estado, con respecto a su problemática, la existencia de grupos políticos, personajes, esto es, de todo lo que sucede en Veracruz. Ya hubo tiempo para la interacción social cuando fui alcalde y antes porque aun sin estar en la política tuve muchas posibilidades de convivencia.
-El momento por el que transcurre en el tiempo –las cinco décadas- y la posición política que actualmente ocupa ¿Le han permitido llegar a ese equilibrio que se dice es la madurez?
-He procurado hacer autocrítica donde intento ser tolerante, lo cual es difícil porque he sido todo lo contrario y hasta prepotente; sin embargo ahora trató de entender a los demás y no ser arbitrario porque al culminar el cargo tendré que pagar las cuentas pendientes, por tanto, voy a tratar de saldarlas para que el adeudo no sea tan grande.
Reynaldo Escobar Pérez sigue conservando un espíritu pragmático; sin embargo se muestra como una persona distinta, quizás contribuyó el estar en un gobierno de puertas abiertas, el cargo que ocupa y las vivencias, porque ahora tiene una mayor apertura con aquellos que le son divergentes, en estos tiempos de definición, atrás quedaron esas actitudes en las cuales por unas cuantas “piedritas” quería encarcelar a los reporteros.