El año nuevo mexicano traerá consigo a la campaña más cara de la historia; de ella se ha vislumbrado un primer round de sombra, en el que todavía no se muestran la mayoría de las estrategias que van a operar, sin embargo lo que se hizo visible es que ninguno de los contendientes ofrece un proyecto alternativo al sistema político que se encuentra en crisis, ya que algunas de sus posibilidades de cambio están en la reforma del estado, asignatura pendiente del gobierno que se va. Tampoco los aspirantes a la silla presidencial tienen planteamientos para generar una alternativa al modelo globalizante neoliberal, el cual según diversos estudiosos entre ellos Joseph Stiglitz -premio Nóbel de Economía en 2001 y exvicepresidente del Banco Mundial- han señalado que se debe modificar porque ya llegó a su limite y está ocasionando daños sociales, aumento de miseria, carencia total de oportunidades, rebeliones e insurrecciones.

La ausencia de un planteamiento integral para propiciar que la transición a la democracia avance y que busque el colocar a los mexicanos en una situación de mayor equidad frente a la política imperialista -básicamente la generada por los Estados Unidos- además de algunos escenarios de futuro sobre la próxima contienda política, fueron emitidas por Domingo Alberto Martínez Reséndiz –director del Centro de Transición a la Democracia en Jalapa, Veracruz (CETRADE) y Jorge Luis Solano Uscanga –catedrático de la facultad de Antropología, Universidad Veracruzana.
La Reforma del Estado, asignatura pendienteEl sistema político mexicano sigue vigente, igual que durante los setenta y dos años que gobernó el PRI -no ha cambiado- en términos de las reglas institucionales, entonces, ante condiciones nuevas al no haber una transformación en las normas, los asuntos no prosperan, por eso es importante la propuesta de la reforma del estado, ya que fue diseñado para las economías cerradas, además la Constitución tiene más de cuatrocientos cambios, Domingo Alberto –de manera metafórica- lo define como un ornitorrinco que tiene pico de pato, patas de caballo, cola de gallina, o sea de todo.
La reforma del estado, desde su perspectiva implicaría un rediseño del estado, la alternancia lo que provocó fue el fortalecimiento de los liderazgos o cacicazgos regionales, por ello, un grupo de presión como la Conferencia Nacional de Gobernadores (CONAGO)
[1].

Para Jorge Solano, la reforma del estado formaría parte de un nuevo pacto nacional en donde entre otras cosas no se gastaría tanto en elecciones, al ser ya real la competencia política, se podrían suprimir las diputaciones plurinominales, las cuales surgieron en algún momento de reformas políticas anteriores para beneficiar a los partidos políticos que eran muy pequeños y poco competitivos, y que propició su participación. En el presente esto ya es innecesario.
Los partidos políticos como los actores principales de la escena política, forma parte de una perspectiva que corresponde al esquema liberal de participación en donde el poder de decisión popular solo está restringido a votar cada seis años con la esperanza de que esta ocasión el candidato cumpla el programa con el que se comprometió y no falle y en donde no existen figuras jurídico-políticas que permitan la remoción de un mal gobernante o la posibilidad de hacer consultas a través de plebiscitos sobre cuestiones cruciales como la vigencia de un modelo económico o la apertura a la inversión extranjera de un recurso estratégico como puede ser el petróleo, lo cual para el entrevistado es limitado, porque también existen movimientos sociales y actores sociales no encuadrados en partidos que bajo este esquema no tienen posibilidades de actuación en el poder público.
Los partidos políticos sin un proyecto
“Venimos de una historia preñada de autoritarismo, a partir de 1991 y 1994 se dan las últimas reformas electorales, en las que se intenta por el lado de quien organiza las elecciones darle un cierto grado de autonomía y ciudadanizarlo, se propicia el que se vaya teniendo la idea que los votos cuentan, pero el otro elemento en ese ámbito son los partido, los cuales estaban acostumbrados a ser hegemónicos y comparsas, sin embargo el alto grado de liberación que existe, donde se vuelven la columna vertebral de la democracia electoral, porque solamente a través de ellos se puede acceder al poder público, genera que compitan por un poder establecido que se sustenta en personajes, no en programas. En el sentido de la lógica política, esto es negativo, porque el poder político es entregado a un individuo y se sigue en el caudillismo, que ahora no tienen botas, ni van a caballo pero son caciques políticos”. Explicó Domingo.
La ausencia de un proyecto alternativo
El contendiente priísta Roberto Madrazo procede de la parte más ortodoxa del PRI, representa al sector priísta de Carlos Hank Gonzáles y Carlos Salinas, porque en este partido se encuentra un grupo todavía nacionalista –disminuidos actualmente- como es el caso de Manuel Bartlett Díaz, ellos son los que han impedido las reformas estructurales, junto con el sector del PRD que plantea un nacionalismo neocardenista ligero, en el cual no se está proponiendo una transición a un esquema poscapitalista, como lo están experimentando algunos grupos organizados; En tanto que Calderón es de la facción doctrinaria del PAN, ligada al proyecto neoliberal y en donde se encuentran quienes fueron los aliados fundamentales de Carlos Salinas de Gortari, por tanto, no se puede esperar más que desarrollen un conjunto de reglas para permanecer en el poder.
“El proyecto Alternativo de Nación” que postula López Obrador, está sustentado sobre un conjunto de problemas no estructurales, sino prácticos que tienen que ver con las aspiraciones sociales, pero no con la estructura del estado mexicano, destacó Domingo Alberto, quien ejemplificó con el asunto de PEMEX el cual no aparece de manera clara, la enunciación de que pertenece a los mexicanos -fue también de Fox- a su crítica el especialista agregó otro planteamiento del Peje “Vamos a quitarles la pensión a los expresidentes, Salinas robo mucho -por lo tanto- no tiene derecho a nada”, con el cual logra un impacto en lo social y mediático porque la gente hace juicios sumarios y opina que es lógico que se las quiten, pero si se suma lo que hay que darles a los exmandatarios, no es nada, sin embargo reconoció que de los tres ésta es la mejor propuesta pero los problemas reales de este país que entre muchos son: el crecimiento, el desarrollo, el combate a la corrupción, el estado de derecho, son cuestiones que nadie toca.
La opinión de Jorge Luis Solano sobre los planteamientos de López Obrador concuerda en algunos aspectos con la de Domingo: “Lo que se vislumbra en sus Cincuenta Compromisos, es una propuesta de retorno al esquema de un desarrollo nacional, una vuelta a la regulación keynesiana tanto del capitalismo en general, como de la inversión extranjera y el sector bancario y financiero en lo particular, de una u otra manera se trataría de impulsar un mercado protegido con aranceles a las importaciones, quizás con algunos sectores liberalizados y con una ideología nacionalista, el modelo que se llamó de desarrollo estabilizador y de sustitución de importaciones –en donde como si fuera un movimiento pendular- vendría un regreso a políticas que originaron el llamado milagro mexicano ante el agotamiento y fracaso del modelo neoliberal, -esto reiteró- no está del todo claro en la propuesta de AMLO, por tanto habría que ver si antes de las elecciones aparece otro documento más explícito, pero es difícil, porque la ambigüedad permite un público mas amplio de simpatizantes del candidato. Andrés Manuel no está cuestionando el capitalismo, su propuesta es el remozado proyecto priísta nacionalista anterior a la llegada de los neoliberales al aparato de estado. Si hubiera una voluntad real de cambio y se realiza, sería menos agresiva que las políticas neoliberales actuales, podría haber un retorno del estado al campo a través de inversiones, subsidios, etc., apoyo estatal a los pobres y a las clases medias, una especie de neo-cardenismo light.
En el contexto de América Latina habría dos escenarios de futuro mas probables para López Obrador; la primera que se acercara a una posición más firme, todavía nacionalista y capitalista como la de Hugo Chávez, que está tratando de utilizar el petróleo como palanca del desarrollo nacional, que busca el controlar la inserción de su país en la globalización, o la alternativa de Lula da Silva quien llega al poder a Brasil con una plataforma de izquierda y con el apoyo de un frente político amplio al que posteriormente le da la espalda y se disciplina aplicando políticas neoliberales muy del gusto de los Estados Unidos.
En una perspectiva más crítica –destacó- Andrés Manuel López Obrador representa una posición del centro-derecha, que a través del juego de partidos y las elecciones va a mediatizar y negociar con “el imperio”, las condiciones de una relativa supervivencia del estado-nación, que al estilo de Lula no va a tocar nada en lo fundamental y va a seguir aplicando las políticas neoliberales, de capitalismo des-regulado, exceptuando la condición de México como neo-colonia de los Estados Unidos, entregando silenciosamente algunos sectores estratégicos, quizás respaldando y defendiendo otros y tratando de recuperar algo con el fin de fomentar lealtades con algunos sectores sociales de asalariados, ancianos y clases medias tan devastadas en su nivel de vida en los últimos veinte años, construyendo así un corporativismo priísta sin el PRI acompañada de una fraseología nacional-popular. En caso que su política fuera más radical probablemente no podría mantenerse en el poder, pero también porque el asunto del cambio social tendría que ser desde abajo, con una alianza con los movimientos sociales emergentes y no nada más en el juego partidario liberal y esto último no considera que sea el horizonte del Peje.
Algunos escenarios de futuro
La contienda aún está por verse -destacó Jorge- porque habrá que observar las estrategias políticas de Felipe Calderón Hinojosa -en los meses que siguen-, si va a utilizar el aparato de su partido o formar su propia organización, debido a que Los Amigos de Fox y el Yunque ya perdieron porque su candidato era Santiago Creel Miranda. Andrés Manuel ya está creando una estructura paralela, las redes ciudadanas, con exsalinistas al frente como Camacho Solís y Monreal, Socorro Díaz y los que se salgan del PRI en los próximos días, -si AMLO gana la elección- no va a ganar el PRD, lo hará Andrés Manuel y podría ocurrir algo parecido a lo que sucedió con Vicente Fox, no van a haber cargos para los perredistas, sino para “los amigos de Andrés”. El paralelismo estructural con respecto a la contienda pasada está presente, para el catedrático la necesidad de crear redes alternas obedece a que los partidos políticos, ya no son útiles para llevar al pueblo al poder y eso también está pasando en el PRI con toda la mafia “madracista”, que se apoderó de esta organización política.
Las pugnas dentro del Revolucionario Institucional, -para el entrevistado- lo van a dividir más, consideró mayores emigraciones de militantes y líderes, una parte de éstas con una justificación del voto útil, se irán al PAN y otras al PRD, como ocurrió en el ochenta y ocho, con Cuahutemoc Cárdenas porque la fisura en el Revolucionario Institucional es fuerte, tan solo una de sus aristas es representada por la maestra Elba Esther, la cual va a movilizar su voto corporativo contra Madrazo y puede ser que ponga “Toda la carne en el asador” a su propio partido para obtener diputaciones y con su poder caciquil se sume posteriormente con quien le vea posibilidades de triunfo. La verdadera lucha para este estudioso se va a desarrollar entre Andrés Manuel López Obrador y Felipe Calderón Hinojosa porque Roberto Madrazo ya perdió, para donde se mueva no va a alcanzar, aunque reconoció que en Veracruz le puede servir el sistema…
Una perspectiva distinta es la que desarrolla Domingo Alberto, él vislumbra un escenario de competencia, con un alto grado de paridad -entre tres partidos fuertes- con candidatos posicionados, fundamentó esto en que el PRI ha ganando las últimas elecciones locales, con la característica que no tiene un solo voto de más; el PAN ha perdido e incrementado su votación; Y el PRD ha mantenido sus cotos y tiene un candidato que según las encuestas cuenta con un mayor grado de aceptación, ante este panorama de tres tercios, enfatizó que el Revolucionario Institucional continua vivo
[2].
Los tres contendientes: López Obrador es el adversario a vencer por los resultados de las encuestas –comentó- si Madrazo lo enfrenta frontalmente, va a tensar y a generar un ambiente bastante ríspido, Calderón podría quedar fuera, habría que ver si aprovecha este momento, mientras que los otros dos se están peleando. Otro escenario puede ser que Calderón sienta que va abajo, identifica como su adversario a López Obrador y se le va encima, entonces Madrazo no se mete y tiene margen de maniobra. En ambos caso había que ver si se incrementa la votación para favorecer al Peje y este se consolida, o hay un alto grado de abstencionismo y aquí “El que tenga más saliva traga más pinole”, con el añadido de que ahora van a operar las estrategias, quien tenga mejores planteamientos al respecto, tiene más posibilidades de salir ganador, no es solamente un asunto de voluntad de ir a votar. Agregó que la forma en que se piensa que puede ir la contienda se puede alterar porque hay una fragilidad institucional, porque al arbitro -todos lo cuestionan- Veracruz ya tuvo ese ejemplo, llegó a las tres terceras partes, Fidel Herrera Beltrán ganó por un margen muy estrecho y se tuvo que ir al Tribunal, en donde se desarrollo todo un escándalo -que si que no- que meten las manos, las presiones, finalmente esto bajo, todo parece indicar que se van a comportar de esta manera, aunque en el camino alguien se puede desfondar y se puede fortalecer más.
Comentario final: Los grupos organizados y lo societario como una posible solución
Un proyecto alternativo que frene la política neoliberal y que genere una manera distinta de hacer política, donde los partidos políticos no sean únicamente los actores principales, pueden ser procesos que se vayan construyendo a partir de la ciudadanía, independientemente del candidato que gane. La sociedad puede aprovechar la coyuntura de la nueva sucesión para presionar el que se desarrolle la reforma del estado –al mismo tiempo- crear una corriente de opinión, la cual Muñoz Ledo denomina como “Societaria” -porque la población se hace coresponsable de las cosas- para esto tendría que haber un esfuerzo conjunto. Una propuesta del zapatismo es ir coordinando todos los movimientos sociales que existen en México, que son la verdadera izquierda y que no están encuadrados en los partido, sin embargo la limitante que tienen que superar, es que mientras que los posicionamientos sociales y políticos se asuman, hacia adentro y no hacia fuera, lo único que haces es separar y polarizar, la posición de ellos se ha colocado en un extremo y otros grupos organizados se encuentran en el otro, en tanto que en medio donde están la mayoría de los sectores sociales están ausentes.
[1] La CONAGO desde la óptica de Domingo Alberto, no es una institución debido a que los ejecutivos estatales se agrupan para exigirle al gobierno central que les de más recursos, sin embargo no se atreven a buscar su propio desarrollo como estados miembros de la federación.
[2] En la izquierda siempre se pensó que cuando el PRI perdiera el poder federal se desmoronaba, pero contrario a estos pronósticos sigue vivo.