EL PATRIMONIO CULTURAL DEBE CONSERVAR
SU CARÁCTER PUBLICO Y SOCIAL: EL INAH
María Elena Roca Guzmán
“El patrimonio cultural en México debe conservar su carácter público y social, aun cuando enfrenta múltiples limitantes, como el que su normatividad fue realizada desde 1972; y tiene omisiones con respecto a lo construido en el siglo XX, en concreto los monumentos históricos y otras expresiones de la cultura”, enunció el antropólogo Héctor Álvarez Santiago, director del Instituto de Antropología e Historia, (INAH), en la entidad
El nuevo director del INAH en la entidad es egresado de la facultad de Antropología de la Universidad Veracruzana, institución en la que hizo evidente su destreza para el trabajo de campo y la interacción con las comunidades; también en ese espacio educativo algunas generaciones de sus entonces alumnos pudieron evidenciar, la sensibilidad que tiene ante las manifestaciones artísticas, las letras, el entorno natural y cultural; motivo por el cual su gestión a diferencia de su antecesor –Daniel Goeritz Rodríguez- genera expectativas, aun cuando se tiene en consideración, lo que son las instituciones gubernamentales; y las perspectivas de mercantilizar la cultura en el ámbito nacional e internacional.
En una casa tradicional, luminosa e impecable, en el Puerto de Veracruz, donde se alberga el INAH, Héctor Álvarez Santiago, proporcionó una perspectiva general de las políticas culturales que se van a desarrollar en la institución que dirige; también dio su opinión sobre La Cumbre Tajín y Cempala ´05, eventos conceptualizados por algunos especialistas como enlatados culturales para el consumo, en esa dinámica se encuentra Federico Colín Arambula, quién fue su maestro.
“Me interesa establecer una mayor vinculación con gobierno del estado y el municipio, las tareas con respecto al patrimonio cultural son inmensas, porque Veracruz es rico en manifestaciones culturales, tangibles e intangibles; las actividades para su preservación, investigación y promoción son innumerables, por tanto es necesario que exista mayor participación de la iniciativa privada, del gobierno estatal y los municipios; no se trata que suplanten las actividades que por norma le corresponden al INAH, más bien que sea un trabajo integral e interinstitucional”, expresó el antropólogo que durante el fin de año realizó un diagnostico sobre la institución que dirige y enunciando una figura coloquial que circula entre los especialistas que laboran en ese lugar se encontró con “Un trepadero de mapaches”.
- El capital privado no participa en nada de manera gratuita y menos en las tareas de conservación del patrimonio cultural.
- Es obvio pero no podemos aislarnos, ni colocar en vitrinas los valores patrimoniales de un pueblo, porque son dinámicos; además es importante el desarrollo económico del estado, de las regiones, los municipios; por tanto, debemos ser concientes y realistas, una postura conservacionista es tan peligrosa como una apertura desmedida con respecto al comercio y a otros intereses de carácter lucrativo; conservar un edificio y dejarlo aislado, sin usos, incorporándolo a la economía actual es someterlo a un proceso de degradación, de manera paulatina o rápida.
- ¿Cuál es tu opinión de Cumbre Tajín?
-En sus inicios resultó un planteamiento muy agresivo, su potencial turístico, fue lo que se consideró, se perdió de vista su valor, y trascendencia cultural; por otro lado consideró que es un poco miope el juicio de observar que El Tajín, está en buenas condiciones por si mismo y no tomar en consideración que son años de excavaciones, investigación y conservación, desarrollados por el INAH; y que además hay mil trescientos o mil cuatrocientos, sitios registrados en el estado, y otros que todavía no lo están.
-En noviembre se desarrollo el evento “Cempoala ‘05”, algunos arqueólogos, del I
NAH comentaron con preocupación que puede resultar una segunda Cumbre Tajín
-Creo que es muy extremista, un poco espectacular la comparación, es decir este evento se ha convertido en un paradigma de lo negativo para la critica, este tipo de planteamientos lo que está ocasionando es que las cosas se polaricen, lo mejor es hacer un análisis de una manera contraria, esto es, así como Cumbre Tajín puede tener algunas ventajas es evidente que tiene algunas desventajas, más bien se debe buscar el no repetir los errores en los que se han incurrido en ese festival.
Luego de dos décadas, el temperamento del Tigre sigue siendo el mismo, en cuanto siente que sus argumentos son cuestionados, su discurso se vuelve vehemente, el tono de voz aumenta y sus ojos mimetizados con su apodo proyectan una mirada felina.
“En el desarrollo turístico de las zonas arqueológicas, hay un desequilibrio si vemos otros sitios como el Zapotal, San Lorenzo Tenochtitlán, este es muy desigual al que tiene Tajín; considero que la racionalidad de sobre la manera en que se debe manejar el patrimonio cultural se está imponiendo, en la actual administración gubernamental, confió en que habrá un mayor equilibrio entre su propuesta social, turística, la cual debe de ser más orgánica y simbólicamente circunscribirse a la cultura regional, ser una ventana para las expresiones culturales de esa área”, dijo, al vincular frases propias del antropólogo y funcionario.
-Una propuesta integral es que pretende desarrollar el INAH
-Son prioritarios los corredores culturales, incluso fuera de las fronteras geopolíticas de Veracruz, pretendemos trabajar en la Huasteca con San Luis Potosí, Hidalgo y hasta Querétaro; al respecto he tenido conversaciones con los directores del INAH de esas y otras entidades, con los cuales desarrollamos una propuesta que busca integrar lo zoque con lo Olmeca, entre Tabasco-Veracruz-Chiapas; también se tendría que percibir de manera integral a las Higueras, Filobobos, Zempoala, como un todo en donde estén presentes las identidades culturales.
“Al interior de la institución no tenemos ningún problema en cuanto al concepto de cultura -todos estamos de acuerdo con diferentes matices sobre sus significaciones- pero cuando lo vinculamos con el de desarrollo, entonces si varía nuestra percepción; a mí me interesa que mantenga el carácter social y público, en este país pero las tareas de conservar los sitios, son demasiadas y en el INAH carecemos de los recursos económicos y el potencial para hacerlo, por tanto, necesitamos de una apertura en la cual este presente la participación de la comunidad, de los gobiernos estatal y municipal. En la medida en que un alcalde sea consciente de los valores patrimoniales y del papel que tienen las manifestaciones culturales en el desarrollo de su municipio, el patrimonio cultural tendrá un mejor resguardo, esto se puede ejemplificar con acciones prácticas, en el caso de que una comunidad o un alcalde estén observando que hay una obra de infraestructura y visualizan que un sitio está siendo amenazado, lo que tienen que hacer es detener las obras provisionalmente y darnos parte, son coadyuvantes del instituto, en ese sentido no le veo ningún problema”, concluyó con una síntesis que responsabiliza a todos los veracruzanos del cuidado de los monumentos arqueológicos e históricos.
La visión de Héctor Álvarez Santiago con respecto a las políticas culturales, se sitúa en medio de la polémica que se ha generado en la última década, con respecto a una apertura desmedida al capital privado o a su exclusión, en el uso, conservación y difusión del patrimonio cultural, posición que le permite una mayor apertura, sin duda en cada una de las acciones que realiza tiene que conciliar la perspectiva crítica del antropólogo, con los requerimientos institucionales, difícil articulación, sobre todo en un escenario donde sus antecedentes académicos generan múltiples expectativas del especialista, pero la formación que tiene lo hace posible, ya que a diferencia de su antecesor tiene múltiples elementos que le permiten una claridad sobre lo que es la cultura y las implicaciones que tiene este concepto en la vida de los sujetos y las comunidades.