
Los trazos de los dibujos mostrados en la exposición tienen un alto grado de dificultad, generalmente se tiene el antecedente de las muchas posibilidades que tienen los niños sobre todo los de capacidades diferentes para combinar colores, sin embargo la muestra supera los referentes. Las obras presentan una composición compleja y un estilo definido. Al respecto señaló: “Los niños tienen una gran capacidad para hacer su proposición plástica, la inventiva está presente en sus trabajos. Su incapacidad se encuentra en reproducir lo estandarizado, aquello que hacen las máquinas”.

La escalera conduce a un corredor con candiles, en ese espacio el pasado parece cobrar vida. Un juego de tiempos se inició cuando empezó a describir de manera puntual las técnicas que desarrollaron y que son conocidas en la historia del arte, como fue el caso del puntillismo que se uso mucho en la época que se dio el impresionismo; también estaban presentes el esgrafiado y acrílico; la acuarela con su transparencia; y algunas estrategias tradicionales, como las desarrolladas por los huícholes, que los niños plasmaron con plumones.

En las técnicas empleadas por los pequeños tomaron todos los recursos posibles, artesanales, métodos propios explorativos y aquellos que han estado presentes en la historia del arte –enunció- corresponden a un nivel profesional, gracias a eso se enriqueció su modo de decir las cosas con el color y lo importante es que los artistas están mostrando su percepción con elementos y personas que tienen que ver su vida cotidiana. El valor de su trabajo, es su visión de las cosas.
Los motivos de algunos dibujos son los mismos, sin embargo la manera en la que los presentan es totalmente diferente –comentó- que en ocasiones los modelos naturales los llevan al grupo y los estudiantes hacen sus interpretaciones como quieren. La cantidad de niños en cada taller es de diez, también participan algunos jóvenes, sin problemas de integración desde la perspectiva de la maestra.

Luego del recorrido por la exposición, la tarde invitó a recorrer el centro y deleitarse con un café. La artista con un lento movimiento de manos se llevó a la boca una tasa del aromático, antes de paladear el contenido, sus palabras pusieron el punto final de la entrevista. “Las personas sensibles tienen la capacidad de apreciar la carencia de prejuicios de los niños y sus ganas de arriesgarse para plasmar algo increíble y diferente, lo cual es sumamente valioso en el terreno de la expresión grafica”.